Ideario Editorial

 
 

1. De acuerdo con su título, De Computis. Revista Española de Historia de la Contabilidad (Spanish Journal of Accounting History) mantiene desde su nacimiento una decidida vocación histórica, esto es, se propone fundamentalmente la presentación y exposición de hechos históricos acaecidos en el campo de la contabilidad, entendido éste en un sentido amplio, cuyo conocimiento haya sido ganado a partir de la investigación de las fuentes primarias que en cada caso correspondan.

2. En este contexto, por hechos históricos deben entenderse no sólo los acontecimientos en sentido estricto, sino también los planteamientos, doctrinas, técnicas, normas, publicaciones, personas y organizaciones, etc., relacionados con la contabilidad.

3. Se estima que en la investigación de la evolución de los acontecimientos, planteamientos, doctrinas, técnicas, etc., es de especial interés el estudio de los cambios producidos, y sobre todo el de los cambios bruscos, así como la averiguación e interpretación de las causas que puedan haberlos provocado.

4. Pues, efectivamente, en cualquier caso la presentación y descripción de los hechos históricos deberá ir acompañada normalmente de su explicación e interpretación, así como de su inserción en el correspondiente contexto, con indicación del juego de interacciones y relaciones causa-efecto que se establezcan entre los distintos componentes del conjunto. Sólo así cobran los hechos históricos todo su ser y significación.

5. Ello no quiere decir, por supuesto, que no se valoren las investigaciones que se limiten a presentar y exponer hechos históricos nuevos, dejando para más adelante o para otros trabajos la tarea de proceder a formular una explicación.

6. En este sentido, De Computis. Revista Española de Historia de la Contabilidad (Spanish Journal of Accounting History) entiende que la investigación de los hechos históricos en los archivos, a partir de fuentes primarias, puede resultar igualmente válida, sin representar una concepción anticuaria de la historia guiada por un mero afán de erudición y coleccionismo. Ello no es así. Como se ha dicho, el hallazgo y exposición de hechos del pasado constituyen, precisamente, el fundamento de la historia. Por ello, todo trabajo, realizado con seriedad y rigor científicos, exponiendo hechos desconocidos por el colectivo de historiadores resulta valioso. La historia de la contabilidad española es especialmente consciente de esta circunstancia, dado el gran número de hechos histórico-contables escondidos en la documentación custodiada en los archivos, cuyo estudio vendría a ampliar enormemente su volumen de conocimientos y las posibilidades de extraer conclusiones válidas.

7. Por otra parte, debe considerarse que, en ocasiones, puede haber hechos de interés cuya presentación sea poco susceptible de grandes interpretaciones, y ello sin tener en cuenta que toda descripción y exposición de hechos llevan siempre aparejadas, siquiera sea de forma implícita, ciertas dosis de explicación y subjetividad.

8. Del mismo modo, deberán ser también apreciados los trabajos que sin presentar hechos históricos nuevos se limiten a dar nuevas interpretaciones de hechos ya conocidos, siempre que estas interpretaciones aporten novedades importantes que sitúen dichos hechos bajo una luz nueva y más esclarecedora.

9. De tal manera, la afirmación hecha más arriba de que la presentación y exposición de los hechos han de ir normalmente acompañadas por una explicación de los mismos y por su inserción en el contexto correspondiente, debe entenderse como una declaración de principios, en el sentido de que sostiene la idea de que sólo cuando se produce una conjunción de los dichos tres elementos: 1. exposición, descripción y análisis de los hechos; 2. explicación e interpretación de los mismos; y 3. inserción del conjunto en el correspondiente contexto histórico con el estudio de las interacciones y relaciones causa-efecto apreciadas, puede considerarse que una investigación histórica reviste un carácter íntegro y completo. Pero dicha idea no significa, en absoluto, que De Computis. Revista Española de Historia de la Contabilidad (Spanish Journal of Accounting History) renuncie de antemano a la publicación de trabajos que no contengan los tres elementos a la vez.

10. Se estima que las explicaciones e interpretaciones de los hechos más válidas y adecuadas son las formuladas ex profeso, es decir, las que se desprenden de los propios hechos estudiados en sí. Pues, debe tenerse siempre en cuenta que los hechos históricos son únicos, irrepetibles e irreversibles. Ello no quiere significar, por supuesto, que no se aprecie o aliente la utilización de teorías preestablecidas para explicar los hechos investigados. Es más, si existen teorías explicativas de hechos de similar naturaleza a los investigados, su conocimiento y aplicación se considerarán inexcusables.

11. Al tratar de explicar e interpretar los hechos presentados, y especialmente cuando se utilicen teorías preestablecidas, se cuidará de no caer en la práctica viciosa y muy corriente del presentismo, es decir, de evaluar y enjuiciar los hechos del pasado desde la óptica del presente.

12. En la aplicación de teorías preestablecidas para explicar los hechos, deberá evitarse iniciar la investigación con el propósito deliberado y preconcebido de utilizar la historia como simple instrumento para verificar aquéllas. Son las teorías las que sirven a la historia, y no al revés. Hacer lo contrario, aparte de desnaturalizar el concepto de historia, supondría correr un grave riesgo adicional de sesgo y falta de objetividad de la investigación, por la propensión inconsciente de dar mayor importancia a los hechos relacionados con esta verificación.

13. Algo parecido cabe decir cuando se emprende una investigación con el propósito de utilizar en exclusiva un enfoque teórico determinado para explicar los hechos que se investigan. En el mejor de los casos, ello supondría una autolimitación innecesaria que no haría justicia a la complejidad de los hechos históricos y de la vida real que se tratan de explicar.

14. En cualquier caso, debe quedar muy claro para el lector cuáles son los hechos que la investigación presenta, describe y analiza, y dónde comienzan las explicaciones e interpretaciones. Pues, aunque la objetividad absoluta no existe en historia, si la investigación se ha llevado de forma seria y rigurosa, la exposición de los hechos deberá alcanzar un grado razonable de objetividad; la explicación e interpretación de los mismos tiene, por el contrario, un carácter claramente subjetivo. El lector, pudiendo distinguir entre hechos e interpretaciones, estará en situación de dar a aquéllos su propia interpretación.

15. Se considerará importante que el autor explicite al comienzo de su trabajo el objeto de su investigación, la revisión que ha realizado de la literatura existente, cuál es la aportación que a su juicio realiza con respecto a lo ya publicado y qué líneas de investigación se abren con ella.

16. La investigación deberá contar con el adecuado aparato de citas y referencias, al objeto de que el lector pueda reconstruir y comprobar por su cuenta el proceso seguido por el investigador. Debido a ello, las citas son muy importantes. Cuando se cita un autor en apoyo de un dato, un planteamiento o una hipótesis, se debe procurar citar al primero que aportó estos conocimientos y no a uno cualquiera que los recogió de él. No se debe citar por amistad, afinidad o halago, ni tampoco para demostrar los propios conocimientos. Nunca ha de olvidarse que el objeto de las citas es el de facilitar al lector la comprobación del correcto desarrollo de la investigación.

17. De Computis. Revista Española de Historia de la Contabilidad (Spanish Journal of Accounting History) procurará no atender excesivamente a criterios de oportunidad y relevancia temática o metodológica actuales a la hora de seleccionar los trabajos a publicar, pues no se sabe qué temas o planteamientos gozarán de relevancia en el futuro. Sus criterios de selección se basarán en la seriedad y el rigor científicos con que se hayan desarrollado los trabajos.